Después de meses de trabajo y de revisión constante a través del blog, cuelgo en esta entrada el resultado de mi proyecto de fin de carrera. Con ello cierro un ejercicio largo, lleno de equivocaciones, satisfacciones y aprendizaje, cuyo desarrollo aquí plasmado espero que pueda servir de referencia a otros estudiantes. He tenido que reducir la calidad para poder subir los paneles sin problemas, pero más adelante incluiré un enlace para descargarlos en PDF con calidad alta.

Gracias a los que me habéis seguido y apoyado con este reto, y nos vemos en el próximo cuaderno.

Blanca.

Blanca Domínguez Cobreros /PFC: SUTURA URBANA_Centro de artesanías y viviendas /Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla. Tribunal D91 
















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La sección constructiva es una representación que me gusta especialmente, por la capacidad que tiene de hacer entender un proyecto. En ella hablamos de la relación entre el interior y el exterior, y expresamos nuestras intenciones respecto a la piel del edificio:  espesor, gestión energética, relación con el entorno, lenguaje (material, color, textura,…).

El tipo de cerramiento con el que he decidido trabajar es la fachada ventilada, por las numerosas ventajas que proporciona:

-Ahorro energético. Tiene un buen comportamiento térmico tanto en verano (disipando el calor con el “efecto chimenea” que se produce en la cámara de aire) como en invierno (gracias a la masa térmica de la hoja de ladrillo y al aislamiento exterior a ésta)

-Buen comportamiento frente a la humedad

-Facilidad de montaje. Aunque resulte algo más laborioso y requiera un estudio del diseño más cuidado por parte del proyectista que otros cerramientos tradicionales, los resultados están mucho más controlados.

-Múltiples posibilidades de acabados

En cuanto a las características del material de acabado (tipo, color y textura) un pequeño análisis de las texturas urbanas del barrio me sirvieron como referencia para el tipo de piel que quería insertar en un entorno con tanto carácter.

Como vemos, los colores ocre, rojo, gris y azul, y el material cerámico, son las texturas predominantes. Basándome en esta observación y en una cuestión de contexto/función (C/Alfarería, cuna de la cerámica de la zona, y escuela de artesanías), parecía evidente optar por un material cerámico como piel del edificio. No obstante, no quería cerrar mis opciones ya que existen alternativas a la pieza cerámica, como son los paneles de hormigón prefabricados, o los de GRC (micro-hormigón reforzado con fibra de vidrio), que funcionan igual de bien y tienen muchas más posibilidades expresivas.

A continuación os dejo algunas referencias de los distintos materiales:

HORMIGÓN/ Las ventajas de las piezas prefabricadas de hormigón son:

-Libertad de diseño.

-Mayores posibilidades expresivas: texturas, colores, formatos.

-Buen comportamiento térmico y frente al agua. Son materiales que no requieren mantenimiento y que mantienen su color y características estables a lo largo del tiempo.

Algunas desventajas:

-Mayor coste. El precio será más rentable cuanto menos tipos de piezas distintas hagamos, y más piezas encarguemos del mismo tipo, ya que lo que cuesta caro es el molde.

EJEMPLO 1_ Edificio de viviendas y locales en Bilbao/ De Lapuerta y Asensio. (Os dejo también un enlace al blog de estos arquitectos, que es muy recomendable)_ +Info

CERÁMICA/ Las posibilidades del material cerámico eran amplias, pero existen ciertas limitaciones:

-Tamaño de las piezas suele ser inferior a 90 cm

-Los formatos estandarizados son algo limitados.

Frente a éstas, encuentro numerosas ventajas:

– Facilidad de montaje

– Material local, que contribuye a reforzar la propia producción y disminuye la necesidad de transporte (principal problema ambiental de la arquitectura global).

– Economía

EJEMPLO 2_ Archivo de Castilla- La Mancha/ Guillermo Vázquez Consuegra_ +Info EJEMPLO 3_ Bodegas Institucionales de Logroño/ Virai Arquitectos_ +Info Se trata de piezas extrusionadas de pasta cerámica, de la casa Faveton, con dimensiones máximas de 100cm. Las ventajas que encuentro en éstas son:

– Su particular diseño “tubular”, que permite que la fachada ventile desde dentro de la misma pieza, mejorando el comportamiento térmico del cerramiento. (Podéis encontrar más información sobre piezas de cerámica autoventiladas aquí)

-La posibilidad de colocación tanto horizontal como vertical (en el caso de colocación horizontal perderíamos la propiedad de ventilación mencionada, aunque podríamos seguir trabajando con una fachada ventilada tradicional: que deja una capa de aire entre la pieza cerámica y el resto de las capas del cerramiento).

-El color, más sobrio que las piezas de cerámica de color rojo. En el “patio de actividades” que yo propongo, las propiedades del color de la fachada deben ser tenidas en cuenta. Resulta interesante una pieza de estas características ya que, aunque absorba más el calor, refleja menos luz y es menos agresivo a la vista que los paramentos claros. En la misma línea, un paramento rugoso, con acanaladuras que proyecten sombras sobre la misma pieza, será más agradable que los paramentos excesivamente lisos, que producen brillos incómodos con la luz del sol.

Sobre la elección del sistema estructural

Llevo tiempo queriendo comenzar a introducir aspectos de la ejecución en el blog, ya que creo que todos nos encontramos con las mismas dudas a la hora de abordarla. Empezaré por la elección del sistema estructural.

Antes de nada, conviene precisar que, dada la magnitud del proyecto que estoy desarrollando, para los cálculos de ejecución me centraré en una parte del mismo: el bloque central, que alberga uso residencial (viviendas individuales de carácter temporal) y talleres relacionados con la escuela; la pieza de cafetería+terraza de lectura y el patio de actividades.

Las opciones a la hora de elegir la estructura son muy variadas y a veces no tenemos claras las prioridades de los condicionantes. En ese sentido me ha resultado útil un documento elaborado por Laura Miquel López, donde hace un estudio comparativo de distintos tipos de forjado, teniendo en cuenta los factores económico, social y ambiental. Aquí os lo dejo: Estudio comparativo de tipologías de forjados.

En mi caso los condicionantes eran los siguientes:

-Accesibilidad limitada (Casco Histórico Triana)

-Geometría irregular

-Variabilidad de luces debido a las distintas funciones albergadas (5 y 7.5 para viviendas y talleres, y hasta 10 metros en la escuela).

Mi proyecto, aunque definido por cuerpos independientes (volumétrica y programáticamente) mantiene la base común del sótano, lo cual será un fuerte condicionante para la estructura. Asumí las limitaciones que impone el sótano por considerarlo absolutamente necesario, dado el uso de carácter público que estamos implantando, que acogerá eventos como seminarios, convenciones, proyecciones al aire libre o incluso ferias de artesanía,  y teniendo en cuenta la escasez de aparcamientos en el entorno.

Sistema estructural_

Teniendo en cuenta los condicionantes y características de la obra, he optado por forjado reticular de hormigón y pilares de hormigón in situ, que resulta más flexible y adaptable a la geometría y variabilidad de requerimientos. El empleo de estructuras de acero tiene numerosas ventajas: rápida puesta en obra, montaje más seguro, menor impacto ambiental, posibilidad de futuro “desmontaje”,…Sin embargo he descartado esta opción en mi proyecto dado que se trata de una parcela irregular entre medianeras, en una zona muy consolidada, donde la prefabricación encuentra limitaciones a una suficiente seriación dadas las particularidades de lugar. En este sentido la obra “in situ” frente a la prefabricada resulta adecuada ya que permite trabajar al día, con menos requerimientos de espacio de acopio de material, y con más flexibilidad para adaptaciones o posibles cambios. Tiene claras ventajas en relación al comportamiento frente al fuego, y proporciona buenas prestaciones de aislamiento térmico y acústico.

Modulación_

He elegido una retícula de 2.5 x 2.5m, que me permite trabajar con las luces de 5, 7.5 y 10m. Elegí este módulo por su flexibilidad, y con el condicionante inicial del aparcamiento. Con las distintas combinaciones de este módulo resolvemos todos los tipos de usos que demanda el proyecto:

Normativa_

Dado que he decidido optar por estructura de hormigón, la normas que tendré que tener en cuenta son:

1. CTE: Los documentos de Seguridad Estructural, Acciones de la edificación y Cimientos.

2. EHE 08: El enlace que os dejo es una versión del documento con comentarios, que resulta bastante práctica. En este sentido, otro documento que viene bien para tener una idea general del contenido de la EHE es éste.

Predimensionado_

Tras un primer predimensionado obtuve los siguientes resultados:

Pilares: 38 x 38 cm

Canto de forjado: 35 cm

Capa de compresión: 7 cm

Separación entre nervios: 80 cm

Ancho de nervios: 12 cm

Ábacos: 1.125 m

Cálculo estructural_

Con estos datos desarrollé el cálculo de la estructura con la herramienta Cypecad, de CYPE Ingenieros. Os dejo algunos manuales en pdf que pueden resultaros útiles:

Éste es un manual breve donde explica todo el proceso de cálculo a través del ejemplo de una estructura de forjado unidireccional, pero igualmente válido para guiaros con otros tipos de estructura.

Éste otro es una concisa recopilación de consejos prácticos para la toma de decisiones con el programa.

En las próximas entradas iré subiendo los resultados de los cálculos y el trabajo que vaya desarrollando.

Resumen del estado de trabajo en el mes de mayo_


1. ¿Híbrido o Condensador Social?

Edificio Hibrido de Viviendas y Centro de Salud en Pantin (Francia)/ Hamonic + Masson

Tomo prestada esta pregunta planteada por Aurora Fernández Per en la publicación A+T/ Hybrids para describir mi modelo de proyecto. En el citado artículo se describen sendos tipos, aclarando sus diferencias.

El condensador social es un tipo de edificio que surgió en la Unión Soviética para responder a la acuciante necesidad de vivienda. En él se incluían todos los usos que la comunidad pudiera necesitar, y estos estaban reservados para ella, fomentando un sistema aislado de su entorno.

El híbrido, sin embargo, surge bajo condiciones muy distintas, donde la liberalización del suelo impone desarrollos en altura y obliga a empaquetar multitud de usos para rentabilizar el proyecto. En cambio, se presenta como un tipo abierto a la ciudad, que fomenta la dinamización y la interacción social, mezclando usos públicos y privados.

Las características de ambos las sintetiza su autora en los siguientes puntos:

Edificio HÍBRIDO_

– Diversidad de usos

– Diferentes iniciativas

– Inserción adaptada de la trama urbana

– Utilización pública

CONDENSADOR SOCIAL_

– Edificios residenciales con un programa de servicios asociado a las viviendas

– Iniciativa pública

– Cuentan con una situación aislada en la trama urbana

– Suponen la utilización exclusiva del programa de servicios por parte de los residentes

La introducción de estos dos tipos me sirve para posicionarme en un punto ajeno, aunque tangencial, a ambos. El proyecto que estoy planteando no es un tipo exportable: se trata de una intervención local y específica, que pretende suturar un vacío que desestructura una manzana del Casco Histórico de Triana.

Aúno las dos parcelas que componían el vacío, en una sola intervención que permita permeabilizar y estructurar la manzana. Y planteo una intervención de sutura a través de usos que potencien y vertebren la actividad artesanal de la zona: Escuela de artesanías, Talleres, Alojamientos temporales para artesanos (o para los que no lo son), Espacios de exposición y venta, Salas polivalentes. En definitiva, intento adaptarme al tejido urbano: complejo, múltiple. Y trato de evitar, así, una intervención fuera de escala que resultaría de la aplicación de un uso único (especialmente el de vivienda, habida cuenta de la promoción de 120 viviendas de VPO recientemente construida en la parcela colindante).

2. ¿Por qué una escuela con alojamientos para artesanos?

Porque la degradación de la actividad artesana que está sufriendo el área de Triana precisa de intervenciones urbanas lo suficientemente contundentes como para reactivar el sector. A raíz de las iniciativas públicas de incentivación y la creación de centros como el museo de la cerámica, parece que la ciudad vuelve a demandar espacios que sean detonantes de la actividad y que ayuden a mantenerla en el tiempo. Un centro que combine enseñanza y habitar, contribuiría a generar un nuevo foco de la actividad en la zona.

3. ¿Qué ventajas tiene que los dos usos estén unidos?

Es precisamente la sinergia de los dos usos donde considero que reside el potencial del proyecto como posible detonante de la actividad artesana. La idea del proyecto surge de la inquietud por el devenir de la actividad artesana, tan influyente en  este área de la ciudad, de la necesidad de buscar herramientas para reactivar un oficio legítimo, arraigado y valioso para la cultura local.

Me interesaba también estudiar el fenómeno de la transformación de los centros urbanos, el desplazamiento de los moradores originarios, la capitalización del suelo y la forma en la que se usa la nueva ciudad, principalmente basada en el consumo. La introducción de usos mixtos, que en este caso combinan enseñanza, práctica profesional y habitar, creo que es clave para atraer nuevas formas de uso, y con ello, un potencial generador de conocimiento y no únicamente consumidor de ciudad.

Pensar un edificio de viviendas para artesanos hoy en día resulta poco creíble ya que no existe una demanda tan específica. Sin embargo, al combinarlas con una escuela de artesanía se genera un proceso de retroalimentación: la escuela atraerá a artesanos, principalmente jóvenes, de residencia temporal; y a su vez las personas que desarrollen la actividad artesana por cuenta propia, podrán encontrar en estas viviendas, un entorno estimulante y unas instalaciones apropiadas para su trabajo.

El combinar distintos usos remite a cuestiones como los horarios/ritmos de la ciudad, o la identidad. y permite imaginar nuevas posibilidades para el barrio: un espacio creativo de 24 horas, actividades culturales nocturnas, ferias de artesanía, etc.

4. ¿Qué limitaciones tiene esta combinación de usos?

Si bien es cierto que la mixticidad de funciones puede generar nuevas formas de uso del espacio, es importante a su vez que los usos no se limiten ni condicionen mutuamente, y es la búsqueda de esta flexibilidad la principal dificultad del proyecto.

Tomando como principio dicha flexibilidad de uso, se ha buscado mantener la independencia de las viviendas en cuanto a los recorridos y los accesos. El trasladar la cota residencial a la planta primera permite liberar la cota cero de conflictos de propiedad, y poder abrir el nuevo entorno artesano a la ciudad.

Se busca generar espacios libres diversos: patios, terrazas, galerías, etc., jugando con sus distintas cualidades: escala, usos, grado de intimidad, sombras, materialidad…

A lo largo del desarrollo de este proyecto sobre vivienda colectiva y artesanía, he ido siguiendo varias líneas de trabajo, buscando respuestas a las preguntas que me iban surgiendo.

Una de las preguntas más recurrentes se planteaba en relación a las líneas futuras de la artesanía. ¿Cómo lograr que la artesanía se revitalice y conecte con las generaciones venideras?. Como ya he hablado en otros posts, la artesanía ha de buscar nuevas líneas de investigación y de trabajo para no estancarse y poder evolucionar. Ampliar la visión de qué es la artesanía: incorporar nuevas tendencias y tecnologías, combinar trabajo manual tradicional con la fabricación digital, explorar los límites entre arte y artesanía…

Ya mencioné algunas iniciativas de artesanía contemporánea, que constituyen un ejemplo en este sentido. Ahora quería compartir un par de referencias de los espacios que hacen posible esas creaciones.

Las referencias que muestro a continuación se enmarcan dentro del proyecto barcelonés de “Fábricas de Creación“. Se trata de una iniciativa pública de estimulación de la creación artística en la ciudad de Barcelona, a través de la recuperación de espacios fabriles como lugares de creación. Dos de estos lugares son “Hangar” y “La Escocesa”.

HANGAR_

Hangar es un centro abierto para la investigación y la producción artística que apoya a creadores y artistas.

El centro ofrece un contexto y unos servicios que posibilitan la investigación y el desarrollo de las producciones artísticas de forma parcial o integral, y acompaña sus resultados mediante su inclusión en varias redes y plataformas o la detección de las posibilidades de su anclaje en otros sectores.

Hangar tiene la sede en el complejo de Can Ricart, un entorno industrial en el barrio de Poblenou de Barcelona y en un edificio cedido en su uso por el Ayuntamiento de Barcelona. La arquitectura data de mediados del siglo XIX y fue concebida para la industria textil. Diferentes empresas se sucedieron en el edificio que ocupa Hangar hasta el cierre de las actividades industriales de la nave en 1991.

Actualmente, y después de la ampliación del centro a las naves adyacentes, los edificios destinados a Hangar ocupan una superfície conjunta de 2.600 m2 y se distribuyen en:

.- Un primer edificio, origen de todo el centro, de una superficie total de 1800 m2, distribuidos en dos niveles de una sola planta. El espacio da cabida a 15 talleres individuales para artistas; un espacio de co-working con 9 plazas; dos salas polivalentes y la zona de oficinas del centro.

.- Una segunda nave, la Ricsson, destinada esencialmente a plató polivalente que cuenta con espacio de plató de cerca de 150 m2, camerinos, sala de producción y cabinas de control de escena.

.- Un tercer bloque, conocido como Microfugas, que contiene los laboratorios de vídeo, imagen, software, streaming e interactivos; una sala polivalente y una aula.

.- Una residencia de 4 habitaciones.

Además, Hangar ofrece servicios de alquiler de equipamiento, asistencia técnica, asesoramiento y acompañamiento a la producción. Hangar también desarrolla proyectos de investigación artística y un programa de actividades propio, que incluye, entre otras, presentaciones, talleres y otras actividades formativas para artistas.

LA ESCOCESA_


La Escocesa es un antiguo complejo industrial situado en el barrio del Poblenou de Barcelona. La construcción, dedicada a la elaboración de productos químicos para la industria textil, data de 1852. Desde 1999 se ha convertido en un espacio de creación y un punto de encuentro para artistas de otros espacios desaparecidos en el Poblenou y otras partes de la ciudad. Cientos de artistas y artesanos de diferentes disciplinas han trabajado en sus instalaciones.

En 2006, la empresa inmobiliaria Renta Corporación compró La Escocesa con el fin de construir oficinas y viviendas. Renta Corporación pactó con los artistas el desalojo de la fábrica, que se quedó completamente vacía a finales de 2007. El mismo año, el Ayuntamiento de Barcelona aprobó el plan para la renovación de la isla La Escocesa, catalogada como Patrimonio Industrial. Se estableció que dos naves del complejo, un total de 2400m2 de la fábrica, se dedicaran a uso público. En el Plan Estratégico de Cultura de Barcelona 2006, dentro del programa “Fábricas para la creación artística”, se incluyó La Escocesa dentro de este proyecto.

A principios de 2008, el Ayuntamiento cedió la gestión provisional del espacio a la Associació d’Idees, un grupo de artistas de diferentes disciplinas con una larga historia de trabajo regular en la fábrica. Estos mismos artistas continúan actualmente con su proyecto de autogestión del espacio, ofreciendo talleres para artistas a un coste bajo y organizando actividades en el barrio. El Ayuntamiento de Barcelona trabaja actualmente en un proyecto arquitectónico para acondicionar el espacio.

Bajo mi punto de vista estos espacios reúnen una serie de características que los hacen idóneos para servir de laboratorios de creación: recuperan edificios degradados para devolvérselos a la ciudad, revitalizan los entornos urbanos, fomentan la cohabitación de disciplinas diversas, y por último, proponen un sistema de alquiler flexible que permite promocionar y hacer visible el trabajo de distintos artistas. Sin duda, una referencia a tener en cuenta.

Ayer tuve la tercera corrección del proyecto, a la que no pude llevar el básico terminado, aunque sí más o menos planteado. Quiero compartir el material que presenté, así como algunos de los temas que se discutieron, con los que en unos casos estoy plenamente de acuerdo y en otros no tan convencida.

Por un lado, se hizo evidente la necesidad de reducir el número de tipos. Ciertamente al tratar de dar respuestas muy concretas a cada situación dentro de la parcela, he desarrollado 5 tipos (para 41 viviendas) cuando posiblemente consiga resolverlo con 3 (Vivienda-taller, Vivienda compartida, Vivienda individual).

Por otro lado, discutimos sobre un recurso que utilizo en los tipos, que es elevar algunas zonas 80cm, como podéis ver en la imagen inferior. Se trata de una vivienda compartida (para estudiantes o profesionales):

Se cuestionó la necesidad de dicho recurso. Lo juzgaron demasiado complicado estructuralmente, para la función que va a desempeñar. Sin embargo, mi opinión es que ese juego de niveles tiene cierto potencial:

Por una parte como mueble contenedor, que contribuye a entender los dormitorios como unidades habitacionales versátiles, haciendo posible escamotear las camas y transformar los dormitorios en estancias, funcionando casi como  apartamentos mínimos. En el caso de la zona común-cocina (intencionadamente reducida en favor de las mencionadas estancias individuales), podríamos utilizarlo para tener un par de sillones extra para cuando hagamos una fiesta, o incluso una cama de invitados, ¿por qué no?.

De otra parte, lo entiendo como estructurador espacial y elemento de transición que, además, resuelve de forma natural la siempre complicada relación de los dormitorios que dan a la galería.

Por último, al trasladar ese mismo recurso en el tipo de vivienda individual (que veis en la imagen a continuación), consigo sacar más partido a una superficie de 35 m2, al trabajar en las tres dimensiones, permitiéndonos tener una estancia única, con doble orientación, pero con una clara jerarquización de la intimidad.

El principal problema reside en tomar la decisión de resolverlo con la propia estructura de hormigón, o utilizar una estructura ligera secundaria. En el primer caso, limitaría la función misma de la pieza, que es servir de “contenedor” para ciertas piezas de mobiliario de la vivienda. Pero la superficie que elevo es demasiado grande como para resolverlo con un entarimado, lo cual hace pensar  en la posibilidad de dar una solución mixta o quizás de no utilizar ese recurso.

El tercer tipo que empleo (obviando los dos restantes) es el de Vivienda-Taller para una familia:

Y, finalmente, las plantas generales con algunas secciones y alzados:

Emplazamiento  e 1.1000

Planta Baja + Sección A  e 1.250

Planta Primera + Sección B + Alzado Plaza e 1.250

Planta Segunda + Alzado C/Alfarería  e 1.1000

El tiempo no ha jugado a mi favor y aún quedan muchas cuestiones que resolver antes de pasar a la ejecución: Estudiar las relaciones con los patios en Planta Baja, así como los volúmenes de la escuela que se elevan por encima de ésta; cubiertas, sótanos, escaleras, recorridos y materialidad. Espero poder resolver todo esto y publicarlo aquí con la mayor brevedad.

construcción.representación

Pensaba en la desconexión entre el dibujo y el proyecto que se produce cuando se transmuta la función de la representación: En vez de sintetizar pensamientos de proyecto en forma de dibujo, se proyectan dibujos sintéticos. El código pasa de ser una herramienta a ser la finalidad; representamos la representación.

Gordon Matta Clark, Splitting

Fragmentación de la manzana y procesos de sutura

En este post quiero continuar reflexionando en torno a la problemática de los vacíos urbanos, a través de extractos del libro “Sevilla: La fragmentación de la manzana” de Juan Luis Trillo de Leyva.

[…] Otra vía de singular importancia en la evolución de la ciudad premoderna, es el cambio de uso de grandes zonas de la misma. El procedimiento es siempre el mismo, las ocupaciones fabriles, de gran extensión, una vez agotadas todas sus posibilidades de acomodación, se trasladan a zonas periféricas siendo sustituidas por un uso residencial, que tanto si aprovecha la edificación existente, como si la sustituye totalmente por una nueva construcción, produce, inevitablemente, la desintegración del primer gran espacio fabril. Las calles y vacíos de las antiguas fábricas, que debían de responder a la racionalidad del pragmatismo de su uso, contrastan normlamente con el tejido residencial preexistente, más menudo y tortuoso, mientras que el nuevo espacio urbano incorporado a la ciudad obedece a trazados reticulares y calles a cordel, que en cualquier caso rompen en su incorporación la imagen de unidad, de alcázar dentro de la ciudad, que la fábrica tenía.

Me llamó la atención este párrafo por la claridad con la que describe este fenómeno, que se ha producido también en mi solar de proyecto. Ligados en muchos casos a cuestiones políticas, los cambios en las ciudades, aunque inevitables, son en ocasiones traumáticos para éstas. Resulta siempre compleja una intervención de carácter urbano y la mayoría de las veces los cambios no son bien acogidos por los ciudadanos, que con el paso del tiempo acaban acostumbrándose (o resignándose) a ellos. Debe existir un pensamiento crítico con la ciudad, que detecte sus dolencias y trate de sanarlas, en vez de imponer arquitecturas exógenas. En este sentido me parece relevante la labor de muchos arquitectos y otros profesionales preocupados por el devenir de la ciudad, de actuación en el entorno urbano con estrategias de (tomando el concepto de Jaime Lerner) Acupuntura Urbana. Hace un tiempo hice para un trabajo una pequeña recopilación de proyectos que pueden enmarcarse en esta filosofía y creo que pueden resultar muy inspiradores para repensar nuestro rol como agentes activos de transformación urbana. Podéis descargarlo aquí: ACUPUNTURA URBANA. Aunque en su mayoría este tipo de proyectos se enfrentan desde la informalidad (o la alegalidad en algunos casos), la intervención en vacíos urbanos parece comenzar a despertar interés y revela una vía de trabajo con mucho potencial. Os dejo dos enlaces relevantes al respecto:

Vacíos urbanos: problema y oportunidad (Juan Freire) 

¿Vacíos urbanos o vacíos de poder metropolitano? (Adriana Fausto, Jesús Rábago)

[…] Es reciente la utilización con asiduidad de una técnica compositiva en la que en un solo proyecto se identifican tres o cuatro grandes fragmentos, frases completas de arquitecturas que podríamos distinguir como edificios autónomos, reflejándose en estas composiciones los montajes (más naturales) que el paso del tiempo produce en los espacios urbanos, se trata de crear una metáfora de la ciudad tradicional, un proyecto de “ciudad análoga“.

[…] Un ejemplo próximo cronológicamente a la tesis que estamos sosteniendo, es la actuación con viviendas de promoción pública, realizada por el Patronato Municipal de la Vivienda en el sector de San Julián (intramuros) con la intención de servir como programa modelo de actuación en los vacíos existentes en el Casco Antiguo.

Esta audaz reflexión pone de manifiesto la disonancia que hay entre las formas de crecimiento naturales y las imposiciones especulativas, y me ha servido para cuestionarme cómo estaba enfrentándome a esta situación en mi proyecto (que es exactamente un producto del mencionado proceso de los vacíos urbanos). Un trozo de ciudad diseñado por un único arquitecto denota una causa sintomática que sólo puede abordarse tratando de imitar el paso del tiempo a través de una “recreación” de ciudad, porque el error no está en la solución, sino en la causa. En nuestros proyectos solemos hablar de la creación de ciudad, pero al tratar de ponerlo en práctica como fin, me he topado con esa incongruencia de la que habla J.L. Trillo. La ciudad, como amalgama de usos y espacios, la crea el tiempo, y no un arquitecto. Tras barajar opciones mixtas donde combinaba el uso de la escuela con viviendas de diferentes tipologías,  me percaté de lo artificioso de mi intervención en tanto que resultaba, efectivamente, una recreación de ciudad que no se enmarca siquiera en las premisas de un plan urbanístico, sino que se trata de una intervención en un solar privado (por no mencionar el despropósito que supone plantear tal cantidad de viviendas junto a un recién terminado proyecto de Viviendas de Protección Oficial, en su mayoría vacías).

Revisando la naturaleza de mi intervención, y siguiendo la premisa de “suturar” el tejido urbano, tomé la decisión de enfocar la intervención como una cápsula con una función concreta en ese tejido, en lugar de imitarlo. Para ello creí conveniente reforzar el uso de la escuela como motor de reactivación de la artesanía, haciendo de los alojamientos un elemento asociado al uso de la escuela (o de los talleres), y que por tanto adquiere un carácter temporal que responde a las formas de habitación cada vez más frecuentes en jóvenes estudiantes y trabajadores.

Proponer una escuela de artesanía con alojamientos temporales permite albergar tanto a estudiantes de la escuela como a individuos que, por su condición profesional, requieran de viviendas con espacios de trabajo adecuados (artistas, arquitectos, artesanos, diseñadores gráficos, fotógrafos,…). Es en el entrelazamiento de estos usos donde creo que se encuentra el potencial de este centro como detonante de la actividad artesanal.

A continuación expongo un breve análisis de tres escuelas de artesanía con distintos enfoques, que me están sirviendo de referencia:

 

Utilizando estos ejemplos como base, el programa de usos y superficies que he desarrollado quedaría de la siguiente forma:

Apoyándome en los estudios realizados que mostré en la entrada anterior, he adoptado una estrategia de secuencia de espacios y superposición de estratos, tratando de conseguir patios con distinto carácter que generan recorridos a diferentes cotas. Tal y como he venido trabajando hasta ahora, los estratos responden a distintos niveles de privacidad, hallándose en Planta Baja los usos directamente relacionados con la artesanía, y que pueden permitir actividades abiertas al público, y estableciendo en el siguiente estrato (P1) una red de espacios libres y recorridos para los residentes donde hallamos los usos compartidos de los alojamientos;  finalmente en el último estrato se dispone el uso estrictamente privado, con unidades habitacionales individuales.

Ésta es la maqueta con la que he estado trabajando las últimas semanas (e 1.300). Últimamente vengo pensando en las cualidades de la maqueta como herramienta de trabajo: no sólo como elemento de formalización, sino de pensamiento, de sugestión y de crítica. Desde aquí animo a aquellos que no suelan usarla a experimentar con la que creo que es una herramienta de proyecto fundamental que permite materializar pensamientos de proyecto desde los grados más conceptuales hasta la definición más real, e incorporar numerosos parámetros a la vez, con una gran facilidad de adaptación y testeo.


Hace poco llegó a mis manos un texto que me pareció de lectura fundamental antes de enfrentarte a este último proyecto de la carrera, y quisiera publicarlo aquí. Cómo se hace un Proyecto Fin de Carrera , escrito por el arquitecto y profesor de la ETSA de Sevilla Juan Luís Trillo de Leyva, aborda con una gran sencillez la actitud que el estudiante debiera tener frente a él, y una adecuada organización del trabajo y el tiempo. Aunque es un texto escrito hace más de una década, los principios básicos permanecen y considero que se pueden extraer valiosas recomendaciones. Espero que os resulte útil.